Ejercitarse con conciencia ecológica con caminadoras manuales

El ejercicio es fundamental para mantener una buena salud física y mental. También es una pieza fundamental para la construcción de un cuerpo más atlético y llamativo. Pensando en esta necesidad, son muchas las ofertas de equipos eléctricos de ejercicio que prometen resultados más rápidos y duraderos que el ejercicio más tradicional.

Sin embargo, muchas de estas ofertas tienden a exagerar sus verdaderas bondades, por lo que su compra termina siendo más un desperdicio de dinero, y su uso un malgaste de energía eléctrica.

Caminadoras manuales vs. eléctricas

Las caminadoras eléctricas son uno de los equipos más conocidos y utilizados para ejercitarse. Con ellas se puede caminar, trotar y correr, y las más sofisticadas permiten acceder a funciones inteligentes como el registro de la velocidad alcanzada, la distancia recorrida, las calorías quemadas y más. Sin embargo, además de depender del suministro eléctrico para poder ser utilizadas, son bastante más costosas que su modalidad manual.

Las caminadoras manuales, por su parte, no requieren de asistencia eléctrica para funcionar. Simplemente utilizan la fuerza motriz de las piernas que corren sobre ella. También son consideradas más seguras, puesto que se detienen conforme su usuario reduzca o pare la marcha, con lo que se reduce el riesgo de caer al cambiar a un ritmo discordante al de la máquina, como ocurre con las caminadoras eléctricas. Incluso, muchas permiten caminar dando marcha atrás para variar el movimiento, algo que no permiten los modelos motorizados.

Por otro lado, las caminadoras manuales también tienen un mantenimiento mucho más simple, y a tener un mecanismo de funcionamiento sencillo, las reparaciones son menos constantes y más fáciles y baratas.

Caminar o correr al aire libre también es una buena opción, porque no se requiere de ningún aparato adicional. Sin embargo, quienes quieran ejercitarse constantemente se pueden beneficiar de adquirir al menos una caminadora manual, para no tener impedimentos para cumplir la rutina incluso durante los climas más extremos (fuertes lluvias, nevadas, viento gélido…) o en horas nocturnas.

Ejercicios con peso muerto

Cuando se trata de ejercitar los músculos, el propio peso del cuerpo deja de ser suficiente demanda en poco tiempo. Luego de un periodo de entrenamiento relativamente corto, es necesario añadir peso extra para que los músculos trabajen bien y puedan desarrollarse.

No obstante, no es necesario gastar montones de dinero en maquinarias de peso. Estas máquinas pueden estar bien en un gimnasio, en el que son aprovechadas constantemente por muchas personas, en especial por usuarios novatos. Pero comprar máquinas para uso personal suele ser un despilfarro de dinero por dos motivos. El primero es porque, para ejercitar todos los músculos correcta y completamente a través de maquinaria, habría que comprar muchos equipos diferentes, y esto es una inversión muy alta para un particular. El segundo motivo es que todos los músculos pueden ser trabajados bien con peso muerto, sin necesidad de máquinas. Estas máquinas únicamente ayudan a mantener una postura más correcta para quienes son inexpertos y evitan lesiones. Pero con una buena técnica (que todos pueden aprender siguiendo tutoriales de expertos), esto deja de ser necesario.

La única inversión requerida para el peso muerto son las pesas. Aquellas de peso graduable son excelentes para utilizar en diferentes ejercicios.

Las aparatosas ofertas de TV

En la TV y en el Internet abundan las ofertas de aparatos extraños con una explicación de funcionamiento rimbombante, que promete resultados sin esfuerzo y en tiempo récord. Sin temor a equivocarse, sería acertado afirmar que la gran mayoría de estos productos son un fraude. La pérdida de peso y de centímetros puede ser alcanzada de manera más rápida o más lenta, dependiendo de la rutina, la dieta y el organismo de la persona; pero siempre requerirá de esfuerzo. Sin una quema de calorías efectiva, y sin una restricción de calorías (carbohidratos, grasas, alcohol), la pérdida de tejido adiposo es prácticamente imposible.

Estas tentadoras ofertas que prometen figuras estilizadas y atléticas suelen ser un despilfarro total de dinero, además de la huella ecológica que deja la fabricación de estos aparatos con poca utilidad real.

Entonces, ¿nada de eso funciona?

Sí que hay inventos funcionales. Por ejemplo, existen algunas novedades tecnológicas, como la electroestimulación neuromuscular, a través de la cual se consigue estimular los músculos eléctricamente sin hacer un esfuerzo real. Los equipos de marcas reconocidas, y respaldados por estudios, ofrecen resultados verdaderos, siendo especialmente útiles para deportistas y personas con discapacidades motrices.

Pero, ¿vale la pena obtener una actividad muscular ficticia únicamente por pereza, consumiendo aparatos innecesarios? Cuando se trata del organismo, toda actividad natural será más beneficiosa. Y, en el mismo sentido, realizar ejercicios con disciplina mejora también la energía del cuerpo, el vigor, los reflejos y la habilidad física. Además, que obtener resultados por cuenta propia es más seguro y ofrece un nivel de bienestar mental mucho mayor, gracias a la estimulación de la región de logros y recompensas del cerebro.